nuevo blog
Al aplicar un recubrimiento a una superficie, pueden surgir diversos problemas o condiciones. Si bien estos pueden no ser evidentes en el momento, pueden causar inconvenientes posteriormente durante la vida útil del recubrimiento. La corrosión prematura del sustrato suele deberse a fallas en el recubrimiento. Una de las causas es la presencia de defectos en el recubrimiento final.
Los principales tipos de defectos incluyen:
Debido al efecto de la gravedad, el recubrimiento puede distribuirse de forma irregular durante el proceso de secado. En superficies verticales, parece gotas de agua que resbalan sobre vidrio frío; en superficies planas, se asemeja a corrientes de líquido endurecido que fluyen hacia abajo. El recubrimiento fluye hacia abajo por efecto de la gravedad, dejando tras de sí una capa de película seca más delgada.
La formación de cráteres se produce cuando las burbujas en la superficie del recubrimiento estallan y este no vuelve a fluir para rellenar los huecos. Esto crea pequeños orificios o depresiones en la superficie de la pintura, similares a los cráteres volcánicos. Su tamaño puede variar desde el de un alfiler hasta diámetros de 1 cm (0,40 pulgadas). Los cráteres más grandes suelen aparecer individualmente, mientras que los más pequeños a menudo se encuentran agrupados densamente. Con frecuencia se pueden observar pequeños contaminantes en el centro del cráter.
Si el sustrato está húmedo o el recubrimiento presenta características de fluidez deficientes, pueden formarse huecos en la capa de recubrimiento. Este defecto se debe principalmente a la contaminación que se mezcla con la película húmeda. Algunos aglutinantes son más propensos a formar poros en presencia de contaminación. Se cree que esto está relacionado con cambios en la tensión superficial. Los poros se producen antes de que el recubrimiento esté completamente curado. Las zonas con poros son puntos potenciales de fallo del recubrimiento.
El recubrimiento insuficiente se refiere a las áreas donde no hay recubrimiento o donde este se ha desprendido de los bordes del sustrato o de las soldaduras. En superficies rugosas, una cobertura inadecuada también puede dejar al descubierto picos pronunciados.
Aspecto del defecto: pequeños orificios, del tamaño de la punta de una aguja de coser, dispersos por la superficie del recubrimiento. Las partículas de polvo o contaminantes introducidos durante el proceso de recubrimiento pueden permanecer en la superficie de la película de pintura, lo que da como resultado una superficie de recubrimiento irregular con capas desiguales y partículas elevadas distribuidas de forma irregular.
Si el recubrimiento se aplica demasiado grueso, la tensión interna generada durante el curado puede provocar grietas.